¡Pobre Hotel León!
¡Lo que fué, el primer hotel de Puertollano, situado en el centro de la ciudad, y lo que es hoy!

A ver si desde otra perspectiva mejora un poco…

No he hecho instantáneas del interior por respeto al Hotel, el cual, si sois deportistas, quereís adelgazar, sois jóvenes y no os importa subir escaleras, si el médico os ha mandado hacer ejercicio… os lo recomiendo vívamente.
Os cuento. Al entrar al interior nos encontramos con la recepción a la izquierda y más adelante un vestíbulo de entrada bastante amplio.
Algunas imágenes más y os sigo contando:

Sigo…
Al final de vestíbulo, a la derecha, hay un tramo de dos escalones sin barandilla (perfecto para ancianos y minusválidos) y, a continuación, girando hacia la izquierda, 5 escalones más pero, cuando los consigues subir, se acabó la preocupación, ya estamos en el ascensor.

Pero no, no es así. Subimos al piso en cuestión, en mi caso al segundo y se acabó la alegría.
Sales del ascensor y justo a la izquierda, nuevamente escalones, seis en este caso que, no se el motivo por el cual hay escalones dentro de una planta, pero el es caso es que bajan y cuando consigues bajarlos, no te alegres, a continuación hay otros tantos que tienes que subir, es decir, bajas 6, subes 6 aunque estos últimos sin barandilla alguna para agarrarte.
Cuando al final llegas a la habitación, estás sin aliento, pero sí, sacas tus últimos redaños al ver lo tétrica que es ésta y sales corriendo, si te lo permiten tus piernas cansadas de tanta escalera, en dirección contraria, buscando la salida a la calle.
En cuanto al precio, precio que se supone te cobran por hacer tanto ejercicio (¿será esto un spa encubierto?), pues es de 54 € (IVA incluido) a fecha de junio de 2007.
Mis felicitaciones al personal de recepción. Es lo único bueno del hotel.